martes, 13 de diciembre de 2011

EL BANQUETE DE LAS DOS MESAS

Bendiciones para todos y todas.
Para nosotr@s elaboré el siguiente ejercicio de visualización. Buen provecho para quien lo quiera “degustar”...

EL BANQUETE DE LAS DOS MESAS

Imaginemos que hemos sido convocados a un banquete en el que se ofrecerán las mejores viandas y las bebidas con más , más: buen ambiente, buena música... Ustedes saben: una fiesta por todo lo alto. Sin embargo, no se nos advierte que habrá dos mesas servidas, cada una con lo propio.

Al entrar al recinto, casi todos se acercan primero a la mesa que llama más la atención porque, bajo unos potentes reflectores, luce lujosamente atractiva y se ve llena de charolas y fuentes bien surtidas. Sólo que al mirar bien, las viandas que ahí se ofrecen son bazofia. Unos tienen tanta hambre que comienzan a engullirlo todo y hasta le toman gusto. Los más próximos a la mesa tienen tal apetito que nunca se sienten saciados, entonces no dejan lugar para que nadie más se acerque. Los que están detrás de ellos se quedan hambrientos, más no se mueven de ahí esperando a ver cuándo “les toca”.


Hay quienes reniegan y denuncian los abusos. Siguiendo su llamado profético, con gran dispendio de energía hacen movilizaciones con pobres o nulos resultados, ya que a nadie parece interesarle cambiar el estado de cosas alrededor de esta mesa. Los profetas se enrabian tanto que, dejando de lado su anhelo por formar parte del ágape al que fueron invitados –que tendría lo mejor de lo mejor–, se lanzan profiriendo clamores y protestas para advertir sobre el engaño a los que de esta mesa se quieran servir. La paradoja es que, por cada denuncia que profieren, como si fuera un premio a su labor, un sirviente se acerca para reabastecer la mesa con más. . . bazofia.

Todo es caos alrededor de esta mesa. Los que optan por hacer su vida alrededor de ella: se frustran, sufren, se acongojan, se segmentan, se atemorizan, se enemistan, se deprimen, se enrabian. . . Se distancian de su Paz y de la posibilidad de vibrar en la frecuencia del Amor en Espíritu y en Verdad. Nadie acaba satisfecho.

Hay un cuarto grupo que después de acercarse a la mesa bajo los reflectores, al darse cuenta de que, o no les dejan comer de ahí unos cuantos, o lo que está servido es bazofia y enfermarían al comerlo, deciden que no vale la pena tomar nada de ahí. Concluyen pronto que esta mesa no es el centro de la celebración, y mejor se siguen a buscar otra mesa en la que sí esté servido lo que se les prometió. Una mesa alrededor de la cual sí se esté celebrando el ÁGAPE ofrecido.

La distinguen pronto porque está cerca de la primera, sólo que no está bajo reflectores. Si se la mira a distancia parece más bien austera. Al irse aproximando a ella se ve una luz que se emite desde su centro, iluminando lo que ahí está servido. Entonces se hace posible notar la formidable diferencia con la otra mesa:

Esta otra mesa está profusamente servida con insuperables y deliciosas delicadezas, para acompañarse con los mejores vinos, los de más en efecto. En la mesa hay una abundancia de riqueza tal, que alcanza para todos y hasta sobra. Además, lo ofrecido jamás se agota: hay un séquito de servidores que se encargan de reabastecer lo que se va consumiendo. La imaginación se ve superada.

Para quienes de esta mesa se sirven, la disyuntiva es:

ESCOGER ENTRE LO BUENO, LO MEJOR

Quienes se nutren de esta mesa dejan atrás cualquier ansia: Son –y viven– saciados. Además, se viven centrados en su Paz.

Cuando se voltea a ver a los comensales que hacen su opción de vida alrededor de esta mesa, se les ve en la celebración del Ágape anunciado. Festejan, ríen, cantan, danzan, vibran, se con-vidan los unos a los otros, se com-parten los unos con los otros. El ambiente es formidable. La fiesta nunca se acaba.



PIENSO... LUEGO, EXISTO.

1. Si te visualizas como invitado/a al banquete de la historia, ¿alrededor de cuál de las dos mesas te quedas en este tiempo?

2. Si tú fueras el anfitrión, ¿seguirías poniendo las dos mesas?

3. Bajo el supuesto de que las dos mesas estén dentro de ti, ¿alrededor de cuál dirías que te has acostumbrado a estar por más tiempo?

4. Bajo el mismo supuesto, ahora que adquieres el saber de las dos opciones, a ciencia y conciencia: ¿seguirás re-abasteciendo la primera mesa para perpetuar sus valores y efectos?


Hago votos por que el presente trabajo favorezca la elevación de la consciencia de sus lectore/as.

Para tod@s anhelo Libertad interior, Paz y Amor bonito.

En amor y servicio



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