miércoles, 14 de diciembre de 2011

REFLEXIÓN

“Todos estamos hambrientos de ser escuchados y amados por lo que somos en nosotros mismos, para llegar así a adquirir confianza en nuestro propio destino.

Este otro, que es distinto a mí, yo quisiera que fuera igual a mí. Pero no se puede dialogar con un individuo que se enrosca a los pies, que se convierte en “cosa suya”, que se esclaviza. Ya no se trata de un ser libre, y libre en el mismo acto de dar su amor; sería un simple objeto de satisfacción...

Ante un sujeto libre, lo que nos interesa es que sea él mismo. Y que permanezca siendo él mismo.” ~ Antoine de Saint-Exupéry en La Ciudadela.

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